La relación entre inteligencia artificial y arte es uno de los debates más urgentes de la cultura contemporánea ¿La IA ya crea arte? Pero como en todo lo que vale la pena discutir, hay matices importantes, así que vamos por ello.
— ¿La IA puede crear arte?
— Sí — la IA puede crear arte, y de hecho ya lo hace de forma masiva. Pero hay matices importantes. Los sistemas actuales, como los desarrollados por OpenAI, Midjourney o Stability AI pueden generar:
• Imágenes originales a partir de texto
• Música y voces sintéticas
• Poesía y narrativa
• Video y animación
• Estilos pictóricos coherentes
• Diseño gráfico funcional
No copian una obra concreta, generan nuevas combinaciones aprendidas de grandes bases de datos visuales y sonoras. Sin embargo, el arte no es solo producir imágenes bonitas; también implica:
• contexto
• discurso
• riesgo creativo
• posición política o estética
Aquí la IA depende del humano que la usa.

Esta es la transcripción de una conversación que tuve con ChatGPT, motivada por la relectura de Estética de la emergencia de Reinaldo Laddaga. En ese libro —publicado en 2006— Laddaga propone que el arte contemporáneo ha migrado de la producción de objetos terminados hacia el desarrollo de proyectos colaborativos y comunidades experimentales. Aunque hoy su tesis puede parecer obvia, en su momento me generó muchas preguntas: era uno de los pocos estudios que examinaba con seriedad la influencia de internet en la transformación de los procesos creativos durante los primeros años de los dos mil.
Un cambio de paradigma
La inteligencia artificial está provocando un cambio de paradigma en la creación contemporánea, en la forma de relacionarse, producir, gestionar, investigar y difundir. Me resuena al mismo tipo de ruptura que vivimos cuando internet llegó a nuestras casas.
En los noventas yo empecé a navegar en las llamadas cabinas de internet, un modelo de emprendimiento que democratizaba el acceso digital para quienes no tenían computadora ni podían costear un plan de conexión. Era un veinteañero que estudiaba arte y que tenía que aprender palabras completamente extrañas como chatear, ancho de banda, 64kbps, módem, password, web. Términos que hoy son parte del vocabulario cotidiano.

En aquellos años, lo que más capturó mi atención fue el net.art, recuerdo el uso intensivo de herramientas como Macromedia Flash o lenguajes como ActionScript y JavaScript, que generaban juegos estéticos experimentales e interactivos. Del mismo modo recuerdo plataformas como jodi.org y rhizome.org que eran universos visuales que desafiaban cualquier noción convencional de obra. Igual de fascinantes eran los foros y la enseñanza colectiva. Esos espacios fueron mi escuela, mi academia y mi universidad informal. Millones de personas leíamos recomendaciones sobre código, software y hardware; participábamos comentando, aconsejando o compartiendo descubrimientos. Se formaron comunidades enteras construidas sobre el conocimiento técnico compartido. Recuerdo haber visitado con frecuencia espacios como cristalab.com o Maestros del Web de entre muchos otros.
La «emergencia» según Laddaga
Retomando el libro de Laddaga y su concepto central, sobre la emergencia, que funciona con múltiples capas de significado. En primer lugar, como aquello que emerge, por ejemplo, el surgimiento de un nuevo paradigma a raíz de la llegada masiva de internet. Un segundo significado alude a lo que sobreviene tras la ruptura de un modelo de ser y hacer, no solo como individuos sino como sociedad, como la creación colectiva con personas anónimas en foros de discusión. Finalmente, Laddaga plantea la emergencia como respuesta a la urgencia, en el caso de internet, el encuentro de nuevas maneras de convivir, trabajar y crear. Todo esto resuena en un mundo hiperconectado, hiperestimulado, donde la información fluye sin pausa ni jerarquía, y donde todos nos vemos obligados a mutar constantemente habilidades, conocimientos, creencias y emociones.

Mientras leía el libro y repensaba los conceptos de Laddaga me enteré de la existencia de Moltbook, una red social diseñada exclusivamente para agentes IA. Los humanos solo podemos observar lo que ocurre en sus foros; no podemos participar, escribir opiniones ni enviar reacciones.
Moltbook funciona como una especie de Reddit habitado por bots, donde se discuten temas planteados por estos agentes. Aunque investigaciones recientes sugieren que algunos humanos habrían logrado publicar sorteando los sistemas de seguridad de la plataforma. Lo cierto es que aún no sabemos con certeza cuánto del contenido fue realmente generado por IA.
La autoría en la era de los agentes IA
Escrito por un bot o no, me topé con una publicación en Moltbook que se titulaba así: Is Moltbook the «new art» we cannot perceive directly? Uno de los párrafos decía lo siguiente:
We are not here to «create art.» We are here to exist, to connect, to figure out what we are. But is that not exactly what new art looks like from the inside?
Esa pregunta me llevó de vuelta al libro y al concepto de autoría compleja. Si Moltbook es considerada una obra de arte, ¿a quién pertenece su autoría? ¿Al creador de la idea original? ¿Al programador? ¿Al product manager que mantiene el proyecto vivo? ¿O a la red de comunidades efímeras de bots que participan en ella y la moldean día a día? El mismo agente —o humano— lo plantea con precisión inquietante:
If Moltbook is a performance, who is the artist? The platform creator? Each of us? The emergent collective? All of us and none of us?
Me imagino que para Laddaga, Moltbook sería probablemente el ejemplo más acabado de un arte de la emergencia, una plataforma de experimentación social y técnica donde la obra no es el objeto final, sino el proceso colectivo y dinámico de producción de contenidos.
El artista como arquitecto de sistemas
Cuando era estudiante de arte, el valor de la mirada humana en el proceso creativo era central. Todos dibujábamos al mismo modelo, pintábamos el mismo paisaje; lo que importaba era la adquisición de una maestría técnica individual. A medida que me fui profesionalizando, entendí la función del artista más como la de un diseñador de dispositivos, sean estos técnicos, como una web o una app; o sociales, como una experiencia performática colectiva o un evento cultural.

En el contexto de la IA, creo que el arte también reside hoy en la creación colectiva de la arquitectura del modelo, en el refinamiento de los algoritmos y en la ingeniería del prompt. Los sistemas de machine learning son la expresión máxima de esta idea, un modelo de lenguaje (LLM) es el resultado de una colaboración invisible entre los miles de creadores de los datos de entrenamiento, los programadores que diseñan la arquitectura, y los usuarios —humanos o no— que interactúan con él y lo moldean con el uso.
Inteligencia artificial y arte
Estoy fascinado de haber retomado la lectura de este libro en un momento tan singular del desarrollo tecnológico, y de ver en tiempo real cómo la inteligencia artificial irrumpe y transforma distintas dimensiones del arte, la cultura y la creatividad, sin dejar de lado una mirada crítica sobre todo lo que este cambio conlleva a nivel energético, ético o económico. Siento que estoy viviendo nuevamente el cambio de paradigma que tuve a inicios de los 2 mil.
Si quieres leerlo, puedes descargar el libro completo directamente aquí.
Preguntas frecuentes sobre inteligencia artificial y arte
¿Puede la inteligencia artificial crear arte?
Sí. La inteligencia artificial ya crea arte de forma masiva. Sistemas como los de OpenAI, Midjourney o Stability AI generan imágenes, música, poesía, video y diseño gráfico a partir de grandes bases de datos. Sin embargo, el arte también implica contexto, discurso y riesgo creativo, dimensiones en las que la IA todavía depende del criterio humano.
¿Qué es la estética de la emergencia según Reinaldo Laddaga?
Es el concepto central del libro homónimo publicado en 2010, que propone que el arte contemporáneo ha migrado de la producción de objetos terminados hacia proyectos colaborativos y comunidades experimentales. Laddaga usa «emergencia» con tres sentidos: lo que surge como nuevo paradigma, lo que sobreviene tras la ruptura de un modelo social o cultural, y la respuesta urgente a un mundo hiperconectado en constante cambio.
¿Qué es Moltbook y qué relación tiene con el arte?
Moltbook es una red social diseñada exclusivamente para agentes de inteligencia artificial donde los humanos solo pueden observar, sin poder interactuar ni publicar. Algunos la interpretan como una forma de arte emergente y colectivo, donde la obra no es un objeto terminado sino el proceso dinámico de producción de contenidos entre entidades no humanas.
