POLIMATÍA. LA CURIOSIDAD CONVERTIDA EN UNA TRAYECTORIA MULTIDISCIPLINAR. Parte 2.

Continúo con la segunda parte de mi relato sobre la polimatía y como se fue tejiendo mi camino profesional. Así como las distintas conexiones que e ido incorporando en ella, donde la curiosidad fue mi principal motor. Por si le resuena a alguien más.


ESTUDIANDO EN BELLAS ARTES

Estudié en la Escuela de Bellas Artes del Perú (ENSABAP) durante ocho años, entre 1997 y 2004. En noviembre del 2000, una toma estudiantil en el local principal paralizó las clases durante todo un año académico. Participé activamente de esa ocupación y pasé una semana dentro del local, en medio de debates y mucha incertidumbre.

Era la etapa final de la dictadura fujimorista, buena parte del movimiento estudiantil universitario participaba activamente en protestas contra la reelección presidencial y por el retorno a la democracia. La ENSABAP no era ajena a este contexto, se encontraba afectada por corrupción, manipulación política, deficiencias académicas y estructurales en sus locales de enseñanza. además anularon todo tipo de organización estudiantil. Tras la crisis, en 2001 se conformó una comisión de reforma y recién en 2002 pudimos retornar a clases e iniciar el proceso de reorganización institucional.

LA ESCUELA. Serigrafía realizada por El Colectivo. 2001. Arte peruano.
LA ESCUELA. Serigrafía realizada por El Colectivo. 2001

A pesar del parón académico, aproveché ese tiempo para dedicarme a investigar y explorar herramientas y lenguajes artísticos. Mi decisión de estudiar arte se dio prácticamente de manera impulsiva; durante mis primeros años de estudios percibí las carencias teóricas que tenía sobre arte contemporáneo, estética, filosofía o sociología del arte, entre otros temas.

LA BIBLIOTECA DEL CCE

No recuerdo como me enteré de la existencia de la Biblioteca del Centro Cultural de España en Lima, pero sí recuerdo su impacto. Ese espacio me permitió acceder a publicaciones, investigaciones y catálogos de arte contemporáneo latinoamericano y europeo que, de otra forma, me hubieran sido prácticamente inaccesibles.

Durante casi todo el 2001 iba tres veces por semana a leer, sacar copias de las publicaciones y conectar referencias. Con los meses fui ganando la confianza de la bibliotecóloga, quien me prestaba libros aún no catalogados, que devolvía puntualmente para mantener su confianza.

Biblioteca del Centro Cultural de España en Lima. 2021.
Biblioteca del Centro Cultural de España en Lima. 2021.

En una de esas visitas, ella me preguntó si podía apoyar en el montaje de la exposición de una artista española que llegaba al Perú, Ana Laura Aláez. Ese gesto, fue importante para mi futuro profesional, inició una serie de colaboraciones con el CCE Lima trabajando en los montajes museográficos de diversas exposiciones, conociendo artistas internacionales y escuchando de primera mano sus procesos. Debo agradecer mucho a esa institución porque cuando la ENSABAP reabrió en 2002, mi capacidad creativa y teórica eran radicalmente distintas a la de antes del cierre.

ARTISTA MULTIDISCIPLINAR

Ese mismo 2002, aún como estudiante, empecé a participar en exposiciones colectivas y proyectos artísticos que me fueron insertando en el circuito cultural institucional. Esa visibilidad temprana se complementó con la creación de una pequeña empresa de impresión e instalación de vinilos y gigantografías, que me convirtió en proveedor principal para varias galerías y museos. Gracias a ello pude financiar mis estudios, adquirir equipos y seguir invirtiendo en herramientas y mejores materiales.

Invitación exposición colectiva. 2002. CHOLO. Felipe del Aguila, Javier Vargas.
Invitación exposición colectiva. 2002.

Hacia el final de la carrera, había logrado cierta estabilidad económica que me permitía financiar proyectos más ambiciosos. Recuerdo una frase de mi tutor de proyecto final, el pintor Armando Williams cuando me definía como artista multidisciplinar: “Felipe, tienes muchas habilidades, nunca te vas a morir de hambre”. Él fue clave para defender mi proyecto de fin de carrera —que mezclaba intervenciones públicas y video— frente a un jurado que exigía pintura como único formato. Terminé la escuela con honores, cerrando una etapa intensa de descubrimiento y abriendo, al mismo tiempo, una gran incertidumbre ¿Qué viene después de ocho años de formarme como artista?

EL ARTE DIGITAL Y SU JOVEN COMUNIDAD

Afiche HORRÍsona. Evento internacional de Artes visuales y sonido experimental. 2003. Felipe del Aguila, Christian Galarreta, Zbigniew Karkowski
Afiche HORRÍsona. Evento internacional de Artes visuales y sonido experimental. 2004.

En 2004 me acerqué a una comunidad de artistas visuales, músicos, ingenieros y diseñadores que experimentaban con lo que entonces se denominaba “arte digital”. Ahí conocí a uno de mis mejores amigos, Christian Galarreta, cuyo proyecto musical Evamuss ya contaba con varios CDs publicados en su sello de música experimental Aloardi. Esa comunidad funcionaba con una filosofía clara, promover el aprendizaje colectivo y compartir saberes, impulsado por el acceso cada vez más extendido de internet.

Es gracias a este contexto que me fui introduciendo a la electrónica y animación interactiva. Una web muy conocida en aquellos años captó mi atención, newgrounds.com, un portal que mostraba animaciones web hechas enteramente con Macromedia Flash, un software de animación y programación. Lo interesante de está página es que acogía las creaciones audiovisuales de aficionados, artistas novatos y experimentados (parecido a Youtube hoy en día). Flash fue un software poderoso que permitía además de crear animaciones, hacer juegos interactivos y páginas webs visualmente poderosas. Usarlo se convirtió en el standard para todo creativo de aquella época. Existían foros y comunidades de enseñanza de Action Script, el lenguaje de programación sobre el cual corría Flash.

La curiosidad me llevó a aprenderlo y comencé a crear webs interactivas para amigos, entre ellos el propio Christian Galarreta. Con los años, Aloardi dejó de ser solo un sello de música para convertirse en una de las principales asociaciones culturales y colectivos de arte sonoro del país, del cual estoy orgulloso de haber formado parte.

LA SUERTE FORMA PARTE DEL ARTE

Ilustración digital retrato mujer estilo cómic pop art - diseño Felipe del Águila
Ilustración creada para la portada web del Centro Cultural de España en Lima. 2005.

Por un azar del destino mi camino profesional tomó otro rumbo. Había quedado en reunirme con un amigo en el local del CCE Lima. Llevaba media hora esperándolo cuando se acercó el asistente de dirección, Carlos Lomparte, para contarme que el director había rechazado las propuestas de cuatro diseñadores web para crear la página oficial del Centro Cultural. Con cierta timidez le comenté que estaba ahí para entregarle a mi amigo un CD con los archivos del diseño de su web.

Es así como el asistente sorprendido me pregunta ¿diseñas webs? me pidió ver el material y se lo mostró al director de aquel entonces, Ricardo Ramón Jarne. Minutos después, estaba conversando con él y recibiendo el encargo de presentar una propuesta formal en un par de días. La propuesta le atrajo, una web dinámica que se adaptara estéticamente a la temática de cada mes, convirtiéndome así en el diseñador y webmaster del Centro Cultural de España en Lima.

Trabajar allí fue un regalo, tuve libertad creativa, acceso a una red amplia de contactos y un espacio para crecer profesionalmente. Durante los dos años en que fui responsable de la web, estudié un postgrado virtual en Gestión Cultural y Comunicación en FLACSO, lo que me permitió empezar a ofrecer servicios de comunicación digital a ONGs y empresas.

UNA NUEVA REINVENCIÓN

Actividades del Proyecto SserR Jóvenes: Ayudando a mejorar la salud sexual y reproductiva de las y los jóvenes
rurales y periurbanos del Perú. Movimiento Manuela Ramos. 2009.
Proyecto SserR Jóvenes. Movimiento Manuela Ramos. 2009.

Mi perfil profesional nuevamente estaba cambiando, se iba configurando como una mezcla entre artista, diseñador, desarrollador, gestor cultural y comunicador digital. Eso me llevó a participar en proyectos vinculados a nuevos medios y campañas de comunicación. Poco a poco me alejé de lo que había sido mi motivación inicial, la creación artística.

Como freelancer me involucré en proyectos de cooperación internacional y ONGs centradas en acceso a la educación, derechos de la niñez, salud sexual y reproductiva, derechos humanos, identidad de género o despenalización del aborto. En paralelo trabajé con empresas de arquitectura, logística, seguridad o derecho comercial.

Cada proyecto me permitió afinar mis habilidades y proponer una mirada alternativa a las organizaciones con quienes colaboraba. Diseñar un catálogo podía convertirse en un taller comunitario de fanzines y en un evento de presentación más alineado con los objetivos del proyecto. Del mismo modo, un pedido de diseño web sobre salud sexual y reproductiva terminaba evolucionando hacia una campaña digital dirigida a jóvenes en HI5, que lograba involucrar de manera directa al público objetivo.

Involucrarme de manera profunda en los contenidos afianzaba mi confianza y me permitía mostrar el potencial de la intersección entre cultura y comunicación, sumado a mis capacidades técnicas para concretar las ideas, se convirtió en un valor diferencial de mis servicios.

TODA LUZ VIENE CON SU SOMBRA

En 2009 atravesé una crisis emocional marcada por el estrés laboral. Mirándolo hoy, veo que durante esos años corrí sin parar, enamorado de todo lo que iba descubriendo, pero también acumulando una crisis de identidad profesional. Algunos clientes me consideraban diseñador, otros comunicador o gestor; quienes me conocían desde antes me seguían viendo como artista. Cada espacio intentaba encajarme en una sola etiqueta, sin considerar la integralidad de mi perfil, y esa tensión se hacía cada vez más difícil de sostener.

Otro obstáculo recurrente era la validación del lugar donde había estudiado. Conforme crecía profesionalmente, muchas personas encontraban en su procedencia universitaria un argumento de autoridad, rara vez se consideraba al arte una profesión equiparable a periodismo, comunicación, publicidad o ingeniería. Sin embargo, en la práctica, esa formación artística era la base de mi manera de pensar, hacer, conectar y resolver problemas.

EL DESAFÍO DE LIDERAR

A finales de 2009, con un nuevo director general, Juan Sánchez, me convocaron nuevamente al CCE Lima, esta vez como responsable de la comunicación online. Lo que me permitió, junto a un gran equipo, diseñar una estrategia enfocada en la generación de contenido, realizando videoreportajes, transmisiones por streaming, entrevistas y publicaciones digitales. Al año siguiente, asumí un reto mayor como responsable de comunicación, marketing y proyectos culturales.

Video institucional del Centro Cultural de España en Lima para el lanzamiento de su campaña digital. 2012.

Desde ese rol pude desarrollar proyectos de periodismo cultural, inclusión para personas con discapacidad, arquitectura efímera, programas de capacitación para el sector cultural, desarrollo de públicos o laboratorios de arte y tecnología. Ese conjunto de iniciativas me permitió mezclar de forma orgánica distintos saberes y consolidar este perfil que, años después, finalmente puedo nombrar.

CONSTRUIR FUTURO

Considero que los problemas complejos no se resuelven desde una sola especialidad, sino desde la capacidad de articular perspectivas, lenguajes y marcos de referencia distintos. Esa es la lógica que ha guiado mi camino, habitar espacios del arte a la gestión cultural, de la comunicación digital a la tecnología, de los proyectos sociales al marketing. Sin renunciar a la profundidad, pero también sin quedar atrapado en una única etiqueta.

Aún no termino mi relato, algo que empecé imaginando que sería corto se va ampliando. Al escribir el recuerdo de mi camino empiezo a ver patrones y descubrir un pulso que aún no se agota. Quizás haya sido el espíritu de sobrevivencia lo que me permitió aprender a moverme entre conceptos, sectores y lenguajes, y al mismo tiempo sostener la curiosidad y una ética del aprendizaje continuo.

Pronto publicaré una tercera parte, mostrando reinvenciones, fracasos y descubrimientos. Este camino me ha enseñado que en tiempos de incertidumbre, la curiosidad no solo es una forma de adquirir conocimiento, es también una manera de construir futuro.